Lo necesitábamos, así que lo creamos.
La fatiga mental es real. Días largos, deadlines ajustados, ese agotamiento sostenido del día a día laboral — lo vivíamos en primera persona. Queríamos algo que nos ayudara a mantenernos enfocados sin los nervios del café ni el bajón de azúcar de la mayoría de bebidas energéticas.
Lo buscamos por todas partes. El mate era la respuesta — lo conocíamos, sabíamos lo que podía dar de sí. Pero nada en el mercado europeo nos convencía. Demasiado dulce, demasiado artificial, demasiado lejos del original. El hueco era evidente.
Así que en lugar de quejarnos, decidimos llenarlo nosotros. We Mate nació de una necesidad real — la nuestra propia.